El Gobierno confía en recuperar la relación con Junts, que ahora mismo está rota, y volver a negociar iniciativas con ellos, como el nuevo modelo de financiación autonómica, y espera que la previsible vuelta de su líder, el expresidente catalán Carles Puigdemont, marque un punto de inflexión
La ruptura entre ambos partidos es real y no solo una pose y se traduce en falta de dialogo y en que los independentistas han ido cerrando los distintos espacios de interlocución abiertos con el Gobierno en los últimos años. El Gobierno confía en recuperar la relación con Junts, que ahora mismo está rota, y volver a negociar iniciativas con ellos, como el nuevo modelo de financiación autonómica, y espera que la previsible vuelta de su líder, el expresidente catalán Carles Puigdemont, marque un punto de inflexión
La ruptura entre ambos partidos es real y no solo una pose y se traduce en falta de dialogo y en que los independentistas han ido cerrando los distintos espacios de interlocución abiertos con el Gobierno en los últimos años. El Gobierno confía en recuperar la relación con Junts, que ahora mismo está rota, y volver a negociar iniciativas con ellos, como el nuevo modelo de financiación autonómica, y espera que la previsible vuelta de su líder, el expresidente catalán Carles Puigdemont, marque un punto de inflexión
La ruptura entre ambos partidos es real y no solo una pose y se traduce en falta de dialogo y en que los independentistas han ido cerrando los distintos espacios de interlocución abiertos con el Gobierno en los últimos años. Europa Press – Nacional

