En Chile, ir al supermercado cambió para siempre: los envases de muchos productos empezaron a llenarse de octágonos negros y los anuncios dirigidos a niños casi desaparecieron de la tele y de Internet. Madres, padres y profesorado se vieron obligados a replantearse la cesta de la compra y lo que se ofrecía en los colegios. En Chile, ir al supermercado cambió para siempre: los envases de muchos productos empezaron a llenarse de octágonos negros y los anuncios dirigidos a niños casi desaparecieron de la tele y de Internet. Madres, padres y profesorado se vieron obligados a replantearse la cesta de la compra y lo que se ofrecía en los colegios. En Chile, ir al supermercado cambió para siempre: los envases de muchos productos empezaron a llenarse de octágonos negros y los anuncios dirigidos a niños casi desaparecieron de la tele y de Internet. Madres, padres y profesorado se vieron obligados a replantearse la cesta de la compra y lo que se ofrecía en los colegios. www.infosalus.com / Investigación
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